El póker es un juego apasionante que merece la pena ser descubierto. Cuenta con enormes capas y profundizar en ellas es toda una experiencia. Por eso, un aficionado al póker que se da cuenta de la complejidad que tiene este juego casi siempre se anima a ir un paso más allá.
Pero no hay que experimentar a lo loco. La formación es necesaria, así como el análisis y la experimentación. Por eso, es conveniente que te dediques no solo a aprender las reglas de póker, sino a saber aplicarlas y a identificar todos los factores que pueden acabar jugando un papel determinante en la partida.
Fases de una ronda de póker
Lo primero que debes tener en cuenta si quieres saber cómo jugar al póker es que cada ronda se divide en varias partes.
La primera parte es el preflop, que empieza cuando se han repartido a todos los jugadores dos cartas. Es un juego en el que prima la posición que se ocupa en la mesa, además de las cartas repartidas y las comunitarias, que empiezan siendo tres una vez se han igualado las apuestas.
Cuando termina la segunda ronda de apuestas, se sacan las primeras tres cartas comunitarias descubiertas, llamadas FLOP. Aquí los jugadores ya empiezan a manejar sus propios cálculos.
La siguiente ronda se denomina TURN, y es la penúltima.
Sumándose una cuarta carta a las tres del FLOP, quedarán así al descubierto cuarto cartas comunitarias, y solo quedará una para completar el cupo.
A estas alturas del juego, cada jugador ya debe de tener clara cuáles son sus posibilidades reales de sus cartas, y jugar en consecuencia la última ronda de apuestas, que de lugar a la llegada de la última cara: el RIVER.
Con el river, la fase final, la quinta carta comunitaria se descubre. Con esas cinco y las dos que tiene cada uno de los en mano, deberán buscar la mejor mano que se imponga a las de las demás.
Cuando finalizan las rondas de apuestas, tiene lugar el showdown, donde todos los jugadores enseñan su mano para ver quién se hace con el bote.
La importancia de las posiciones en cada momento de la partida
En el póker hay unas reglas muy claras en cuanto a la dinámica del juego. Las posiciones son uno de los elementos clave que determinan el estilo de juego de cada jugador, y que permiten cambiar la manera de ver las partidas, dado que cada una cuenta con sus pros y contras.
Lo primero que debes saber es que jugar tight es casi siempre lo correcto, dada tu poca experiencia. Siempre es mejor que juegues pocas manos y que las juegues bien. De hecho, lo normal es jugar muy pocas manos, es la regla base de todo jugador de póker que se precie.
Tener en cuenta qué implica cada posición en póker es crucial. Es básico que tengas en cuenta que, en una partida de póker, el estilo de juego de un mismo jugador puede cambiar mucho en función de cuál sea su posición en la mesa. El UTG (Under The Gun) es el primero en hablar, su posición es la que va justo detrás de la ciega grande de las apuestas obligatorias. En UTG, por ejemplo, el jugador suele ser más conservador porque es el primero en hablar en el preflop. Va a ciegas, por lo que es el que se ve más comprometido.
Las posiciones de las apuestas obligatorias: Big Blind (Ciega Grande), Small Blind (Ciega Pequeña), Dealer y UTG son rotativas por turnos y van marcadas por la ficha llamada BUTTON que representa la posición del DEALER en la mesa, y en cuya posición, siempre será el jugador que la ostente el último en apostar/hablar.
Otras consideraciones si tienes poca experiencia

En el póker, las reglas lo son todo. Ten esto siempre en cuenta a lo largo de tu trayectoria, porque tu reputación se puede ver empañada si en algún momento te ves tentado de utilizar trucos sucios para vencer. No es la primera vez, ni será la última, que un jugador profesional es descubierto haciendo trampas, lo que lo situaría en una posición muy delicada de cara al futuro, viendo prohibida su entrada a casinos y competiciones oficiales de póker.
Algunos jugadores profesionales recomiendan, por otra parte, abrazar un estilo más agresivo de juego. Esto se conoce como TAG (Tight Agressive / Conservador Agresivo) y, aunque tiene que estar muy medido para evitar sobreactuaciones, en realidad lo que busca es impedir que los jugadores se cohíban. Es importante ser prudente, pero también tener en cuenta que, si no se arriesga, se dejarán pasar muchas buenas oportunidades.
Aquí entra en juego el diseño de la estrategia. Conviene ser agresivo en el momento de serlo, así como es importante aprender a diferenciar entre una táctica agresiva de una insensata. Ten esto en cuenta para medir tu ratio de victorias, tu probabilidad de llevarte el bote y tus posibilidades en cada momento de la partida.
Si estás en racha, congratúlate porque seguramente tu dedicación esté dando sus frutos. Pero no te sobreestimes: ten siempre en cuenta que te queda mucho por aprender y que siempre va a existir margen de mejora. Si acabas de empezar y ni tan siquiera has conseguido dar el paso a las series profesionales, ten por seguro que, por mucho que sepas cómo jugar al póker y las reglas te sean conocidas, siempre va a haber un jugador más fuerte que tú, así que no vayas sobrado de confianza.