El PLO es uno de los tipos de juego del póker Omaha más jugados por la comunidad aficionada al póker Omaha. Es una de las variedades más queridas, pero puede resultar algo complicada para quien viene de jugar partidas de Texas Hold’em y pretende dominar el juego de buenas a primeras.

Spoiler: eso no va a pasar. Pero sí puedes formarte, y para ello te vamos a dar una serie de consejos que te permitirán desenvolverte bien en estas partidas de póker Omaha. Vamos allá.

Apuestas preflop en PLO: consideraciones fundamentales

Antes de entrar en el juego preflop, la verdadera “chicha” del juego PLO desde el punto de vista estratégico, vamos a hacer un breve repaso por algunos de los aspectos fundamentales del PLO que debes tener en cuenta.

Lo primero de todo: las apuestas preflop. En Pot Limit Omaha, las apuestas tienen que cumplir una serie de requisitos para que no sean invalidadas. La apuesta mínima debe ser igual que la apuesta de la ciega grande; la máxima, es la que fija el bote. De ahí lo de “pot limit”.

En cuanto a las subidas, hay que tener en cuenta que deben ser siempre iguales a la subida aplicada inmediatamente antes. De cualquier modo, el límite para las subidas sigue estando en el bote, por lo que se toma esta cifra de referencia.

No es muy conveniente que las apuestas se hagan a medio gas. La decisión a la hora de apostar tiene mucha importancia en el PLO. Lo mismo aplica a las subidas. Si se hace raise a una apuesta, conviene subirla hasta el límite. Eso da un efecto potente al raise; si no, puede valer más la pena hacer un mero call.

Si bien en el NLH el raise preflop es una jugada estrella, en el Pot Limit Omaha es un movimiento que no está recomendado, aunque con matices. No es una buena opción precisamente por la fuerza de las manos: dos manos normales tienen un balance de fuerza idéntico o aproximado.

Puede ser un balance de 55-45 o 60-40. Las subidas preflop con un raise son absurdas porque lo que estamos apostando no está en realidad representando la fuerza de la mano. Y si la apuesta no se corresponde con la fuerza de la mano, ¿qué estamos haciendo?

¿Qué es lo que consigue un raise preflop en una partida de PLO? No hace más que:

  • Minimizar el potencial de tu mano.
  • Impedirte hacer fold en el flop, lo que te puede hacer perder dinero.
  • Forzarte a ir al flop, justo para evitar el fold.
  • Impedirte echar a un rival, porque nunca podrás betear lo bastante como para lograrlo.

Donde sí puede funcionar un raise preflop en Pot Limit Omaha es jugando en late positions. Aunque no es la opción óptima, porque expondremos nuestras cartas, pero al menos engrosaremos el bote desde Cutoff o desde Button, algo que sí nos viene bien.

Cómo es el juego preflop en el Pot Limit Omaha

Si tan malo es hacer un raise preflop en PLO, ¿cómo encarar nuestros primeros pasos? Lo mejor es ir con una apuesta convencional y ligar una doble pareja con cartas premium. Es una mano fuerte y haremos que nuestro juego permanezca en la sombra, justo la cobertura que necesitamos para seguir en el juego con riesgos mínimos.

Por otro lado, ten en cuenta que si el juego es loose-passive, cualquier mano especulativa tendrá mucha más relevancia.

Con un juego tight-aggressive, conviene ser selectivo con las manos e ir solo con manos fuera de posición, y más conforme nos acerquemos a las calles finales.

Como decíamos unas líneas más arriba, todo va a depender de cómo encares las apuestas. Si subes poco, te delatarás. Si beteas, pero no con la suficiente fuerza, tu juego quedará expuesto. O vas con todo, o mejor no vayas. En cuanto dejes de ser consecuente con tu apuesta preflop, tu fachada se desmoronará y te calarán pronto.

Por ejemplo, si empiezas con un raise preflop, que te empuja al flop, en el turn haces call y en el river foldeas… más de uno arqueará una ceja. ¿Por qué haces eso? No tiene sentido. Y es mucha información dada sobre tu (pobre) juego para la siguiente ronda, así que no te conviene en absoluto apostar sin fundamentar antes tus movimientos.

La clave de cualquier estrategia que sigas en tus proyectos en Pot Limit Omaha es saber llevar una apuesta de principio a fin. Gestionar bien el bankroll es, por tanto, algo obligatorio si pretendes apostar de manera cómoda sin sentirte presionado por tener que llevar la apuesta hasta el final yendo con un stack demasiado justo.