A simple vista, el videopóker y el póker que se juega en la mesa de los casinos pueden ser muy similares y tener varias cosas en común. La escala de las cartas es la misma, las cartas ganadoras también, de hecho hasta la estrategia sobre cuáles mantener y cuáles descartar podría ser similar.
Sin embargo, hay un detalle que lo cambia todo y es que jugar frente a una máquina, así sea en juegos de casino que ofrecen RTP elevado y mucha emoción, no puede igualar a las sensaciones de estar frente a otra persona. La experiencia es, por definición, diferente.
Esto ha dado lugar a un debate abierto entre jugadores, crupieres y expertos del mundo del casino: ¿el videopóker es, en esencia, “póker de verdad”?
Videopóker y mesa de casino: ¿En qué se diferencian?
Aún si solamente lo conoces por una película o un torneo en la TV, puedes reconocer una mesa de póker con solo mirarla. Un paño verde, uno o más jugadores y un crupier vestido de traje que reparte cartas y dirige la acción.
Las mesas de póker son como la arena de los gladiadores, un lugar competitivo, donde solamente uno quedará en pie. Saber leer las caras y capitalizar los errores ajenos son dos de las habilidades capaces de torcer la suerte. Una combinación de lógica, azar, observación, estadística y psicología.
El videopóker, en cambio, se juega en máquinas individuales similares a las tragaperras o tragamonedas y eso quiere decir que los jugadores no se ven las caras con un rival, sino con un algoritmo.
El azar se puede combinar con la estrategia, pero esta versión siempre carecerá de las cuestiones sociales típicas del juego de mesa. Las voces más críticas aseguran que se trata de un juego diferente.
Si son tan diferentes, ¿por qué se llama “videopóker”?
Al “videopóker” no le pusieron el nombre por capricho. Aunque el entorno es 100% diferente, son más las similitudes que las diferencias. Principalmente, las básicas del juego son “hijas” del póker de cinco cartas (Draw Poker). Por ejemplo, el objetivo es obtener combinaciones ganadoras como pareja, doble pareja, full o escalera real.
A esto se suma que el videopóker exige decisiones estratégicas, como el análisis, la conservación y el descarte de cartas. Hay manuales, simuladores y tablas de estrategia óptima para cada modalidad, especialmente para juegos como Jacks or Better o Deuces Wild. Es decir, quien juega bien al videopóker puede mejorar su juego siguiendo a los expertos.
Finalmente, tanto en el póker de mesa como en el juego online, el azar sigue siendo un factor determinante, que muchas veces define la diferencia entre quién pasa de ronda en un torneo y quién se queda.
De cualquier manera y más allá de lo que pueda escribirse sobre el tema, el debate entre crupieres, jugadores y operadores de casino seguirá abierto, ya que siempre existirá un bando que considere al videopóker una variante de las tragamonedas más que del juego de cartas.
¿Dónde puedo experimentar con el videopóker?
Más allá del debate, cada año miles de jugadores dedican algunos minutos (y algunos euros) a esta modalidad de juego. Para aquellos interesados en sumarse a la tendencia, aquí algunas recomendaciones.
En los casinos land-based, los tradicionales, las máquinas de videopóker se ubican justo al lado de las tragamonedas, ahí es donde pueden encontrarse. Antes de introducir dinero en ellas, es conveniente asegurarse de entender las reglas según la modalidad, el RTP y la apuesta mínima, para evitar sorpresas.
Quienes opten por el digital, deben conocer la importancia de elegir un sitio seguro, especialmente si hablamos de casinos en línea.
A lo anterior se suma que conocer las reglas del tipo de videopóker que se quiere jugar es esencial. No todas las versiones son iguales, y las probabilidades pueden variar según el tipo de baraja y la presencia o no de comodines.
Tipos de juegos de videopóker: con y sin comodines
Aparte de conocer las reglas del póker para poder disfrutar de las máquinas, hay que saber que esta modalidad tiene dos tipos de barajas.
En los juegos sin comodines se usa una baraja estándar de 52 cartas. Cada carta vale por sí misma, y las combinaciones ganadoras suelen ser más exigentes. El ejemplo más clásico es Jacks or Better, donde el jugador gana si consigue al menos una pareja de jotas.
Con comodines, las probabilidades cambian, dado que uno o más valores de la baraja pueden sustituir cualquier carta para completar una combinación. En esta categoría, además hay dos variantes: Deuces Wild (donde cada 2 actúa como comodín y Joker Poker/Double Joker Poker donde los comodines entran en el juego).
Cada variante tiene su encanto y su nivel de complejidad. Lo ideal es probar en modo gratuito antes de jugar con dinero real, especialmente si se busca desarrollar una estrategia sólida.