La ciega grande es, para muchos, uno de los peores rasgos de una partida de póker. No en sí, sino por lo que conlleva.
Dicen que ser UTG es la peor posición de todas en la mesa, y precisamente el hecho de tener que poner la ciega grande es una de las razones por las que recibe ese calificativo.
La ciega grande es el jugador que más puntos pone en juego sin ni siquiera ver las cartas. De entrada, dista mucho de ser lo ideal y puede comprometer seriamente la partida.
Pero el póker es un juego tremendamente estratégico y es importante que puedas sacar petróleo de todas las situaciones adversas que te encuentres.
Y ser la ciega grande no es lo ideal, en eso estamos todos de acuerdo, pero puede reportarte múltiples ventajas inesperadas.
Una de las principales ventajas que tiene ser la ciega grande es que toda la mesa habla antes que tú. Esto te coloca en una posición privilegiada, porque te da una perspectiva inmejorable de cómo discurre la partida.
Así, podrás ver cuál es la posición del resto de jugadores antes de que salgan las cartas comunitarias, por lo que podremos tomar la decisión más conveniente con toda la información posible a nuestro alcance.
En el póker las posiciones van rotando, no es que se vayan sorteando. Siempre debe haber una ciega en póker, ya que actúa como incentivo para jugarse la mano. Pero, si no te gusta, piensa que no ocuparás siempre esta posición: podrás deshacerte de la BB varias veces por cada una que te toque serlo.
¿Qué son las ciegas en póker?

En el póker, las ciegas son las que hacen que haya en cada partida una cantidad mínima de bote para jugar la mano. Marcan, además, las posiciones de la mesa. Así, el jugador que se encuentra a la izquierda del dealer (el repartidor) es la ciega pequeña, y el siguiente jugador a la izquierda de la ciega pequeña es la ciega grande.
El jugador que empieza a hablar es el UTG, el Under The Gun, que se sitúa a la izquierda de la ciega grande. Es decir, los jugadores de las ciegas son las últimas en hablar en el pre flop, lo que da una ventaja estratégica importante. Sin embargo, son los primeros en hablar a partir del flop.
En los stacks medios tienes que seleccionar las manos con las que vas a entrar en el juego. Solo si la ciega pequeña ha subido te podrías plantear pagar con una mano especulativa por si cuadra, pero si no es mejor que lo descartes.
Otro supuesto que puede darse ante una big blind en cualquier estilo de póker es que varios jugadores acaben limpeando. Imagina que te llega la mano sin subir y no tienes fichas para ver el flop. En estos casos, es común que quieras ver el flop sin gastar fichas y quieras pasar para guardarlas.
Esto lo tienes que evitar a toda costa, porque acabar con la mano en ese momento puede ser mucho mejor. Ten en cuenta lo siguiente: imagina que hay cuatro limpers más ciega pequeña. Súmale tu ciega grande: ya son cinco ciegas y media.
Si te quedan menos de 15 ciegas, ir con todo te dará más de un 33% de tu stack, un buen pellizco que pocas veces vas a tener a mano si el resto de tus rivales no parece que tengan una mano fuerte. Pero esto es aplicable únicamente en los torneos y siempre con una mano que sea medio jugable. En esa situación, lo normal es que cualquier jugador sea consciente de que te tiene que pagar con cualquier par de cartas. Con esa cantidad de ciegas en juego, es lo más rentable.
Considera también que puedes verte con un stack más que en forma. En estos casos, limítate a hacer check. Si te sonríen las cartas comunitarias, podrás optar a las recompensas más altas. También puedes intentar terminar la mano en ese mismo momento. Si te sale mal no comprometerás demasiado tu stack y te podrás recuperar fácilmente más tarde, así que no tengas miedo a intentarlo.
No obstante, presta atención siempre a la fase del torneo en la que estás, porque todo dependerá de en qué momento se encuentre la partida y de los stacks de tus rivales. Con un stack en forma te podrás permitir presionar a los rivales, así que intenta robar todos los botes que puedas.