¿Cuántas veces habéis visto que alguien ha dado todo por una mano y ha resultado quedar en nada? En el póker existen manos traicioneras, manos que te aceleran el corazón y que luego te dejan con una mano delante y la otra detrás. Pero, también, existen ciertas combinaciones que se descartan demasiado rápido, aunque resultaran manos de póker con muchísimo potencial. ¿Sabes a qué se debe?

Hay varios factores detrás de las manos de poker más subestimadas: comenzando por la inexperiencia, pasando por la inseguridad y llegando hasta la sensación de miedo, podemos llegar a cometer jugadas verdaderamente catastróficas o a dejar pasar una gran oportunidad nada más comenzar la partida.

Siempre debemos partir del hecho que, la apuesta, la determinan las dos primeras cartas. Estas son las que deciden si apostamos o si no y, por supuesto, con qué cantidad vamos a apostar. Sin embargo y, como hemos mencionado, muchas veces la falta de experiencia o el sentirnos inseguros, puede provocar que no valoremos las cartas que nos han dado en el pre-flop y nos retiremos.

Aquí vale la pena recordar todas aquellas veces que te ha tocado una doble pareja bastante fuerte y, aún así, no has ganado. Lo mismo puede ocurrir, pero a la inversa, empezando con dos cartas con potencial. Todo iniciado en el mundo de este gran juego de cartas ha de conocer cuáles son las mejores manos de póker. Si necesitáis refrescar esta información, no dejéis de visitar el siguiente enlace: https://www.easypppoker.com/es-es/blog/manos-de-poker-ganadoras-y-clasificacion-de-las-jugadas/

De esta información básica pasamos, a continuación, a aquellas combinaciones que tienen muy buenas posibilidades, pero, seguro, en algún momento, han sido subestimadas. Para dejar de desaprovechar de tal manera jugadas que podrían haber sido muy beneficiosas, te contamos un ranking de manos de poker subestimadas que no debes dejar pasar.

Pareja de cinco

La pareja de cincos entraña una jugada interesante. Está claro que no es lo mismo comenzar con una pareja de ases, que parece que se te suba el corazón a la garganta, que dar la vuelta a las cartas y encontrarte con una pareja de cincos. No obstante, y dado que hablamos de manos de póker subestimadas, te contamos por qué has de tenerla en cuenta.

Imagina que uno de los jugadores ha recibido esa gran mano que supone una pareja de ases, mientras que, un segundo jugador recibe, en la primera mano, una pareja de cincos. Este último jugador decide apostar y, obviamente, el jugador de la pareja de ases va a continuar con la apuesta en estos primeros instantes de la partida, lo que se conoce como pre-flop. A continuación, mostramos el flop – descubrimos 3 cartas de la mesa – y aparecen: dos cincos y un rey en la mesa.

Los jugadores, tanto uno como otro, continuarán con sus apuestas, dado que se sienten respaldados con lo que acaba de aparecer en el tapete. Finaliza la ronda, y el resultado ha sido que, el jugador que ha iniciado la partida con una pareja de cincos, la ha finalizado con un póker de cincos, ganado al que comenzó con una pareja de ases.

Recuerda que las parejas pequeñas, pueden lograr grandes cosas.

Pareja de ocho

Empezamos con una pareja que no está a la altura de una pareja de ases, pero no está nada mal como primera mano. Aún así, no olvidemos que, muchas personas, no habrían llegado al flop. 

Recordemos que una pareja de 8 nos posiciona mejor que una primera mano compuesta por un A y J, o un K y 9, aunque a priori no nos dé esa sensación. Las parejas de primera mano pueden resultar, como hemos visto, en póker al final de la partida, por lo que piénsalo siempre dos veces antes de retirarte nada más voltees las cartas.

9 y 8 del mismo color

Recibir un 9 y 8 de primera mano nos abre la puerta a una posible escalera. Si, además, hemos recibido un 9 y 8 del mismo color, mejora la situación con la posible escalera de color. Por lo que, recomendamos que, al menos, esperes al flop para ver qué tres cartas se descubren, dado que no has empezado con una mano desdeñable.

De hecho, esta mano tiene más probabilidades de ganar la partida que otra compuesta por A y Q, o A y 5. Un 9 y 8 no solo te puede dar una escalera, si no, también, podrías optar a ganar en carta alta o en pareja.

Lo cierto es que es una combinación que suele aparecer con mucha frecuencia en las partidas de póker. Ante esta situación, acuérdate siempre de Matt Damon en la película “Rounders”, que finalizó la partida con un all in y llevándose todo lo dispuesto sobre el tapete.

J y 9 del mismo color

Una combinación también de lo más atractiva y, a menudo, descartada. Al igual que la anterior, el verdadero potencial de esta mano aparecerá con el flop. Por ello, siempre recomendamos esperar si tu mano tiene un buen potencial.

Con estas cartas puedes optar a una pareja alta, color o, incluso, escalera. Si, además, como en el caso de la combinación 9 y 8, son del mismo color, las posibilidades son todavía mejores. Entendemos que arriesgar no siempre es fácil ni tampoco lo más adecuado, pero al menos en aquellas situaciones en las que simplemente te des por vencido creyendo que no vas a obtener nada, si tienes alguna de estas manos, arriesgar puede ser una gran opción.

7 y 3

Vale, aquí entendemos que, solo con ver estas cartas, pienses: no voy. Pero ya que hemos llegado hasta aquí, te explicamos porqué no debes desechar tan pronto esta opción. No olvidemos que, el póker, junto con la estrategia y la experiencia que siempre serán factores a nuestro favor, el azar también tiene algo que decir.

La suerte puede dar un giro radical a una jugada y que pasemos de una mano, aparentemente, sin potencial a auténticas maravillas, como escalera. Esta sería la opción estrella a la que podrías aspirar con esta mano. Aún así, entendemos que es una mano arriesgada y en la que debes confiar – mucho – en tu buena suerte.

Por ello, si tienes esta mano, antes de retirarte y sabiendo a lo que podrías aspirar, haz una evaluación de la situación y de tus jugadores. Fíjate cuáles son sus apuestas y, en base a ello, decide si quieres apostar o no.

7 y 5 del mismo color

Lo cierto es que James Bond nos dio toda una lección acerca de por qué empezar con esta mano. En una única partida, partiendo de un 7 y un 5, el señor Bond se hizo con la friolera de 100 millones de dólares.

Obviamente, ni somos James Bond y, casi con total seguridad, no nos estamos moviendo en esas cifras. Pero lo que sí puede ocurrir es que partamos con esta mano en una partida y tengamos que plantearnos qué hacer.

En este caso, actuaremos de acuerdo al modus operandi de la mano de 7 y 3: evaluación de la situación y de tus jugadores. Fíjate cuáles son sus apuestas y, en base a ello, decide si quieres apostar o no.