El póker está repleto de conceptos y estrategias con expresiones o nombres que proceden del inglés. La experiencia, el tiempo y la práctica hace que esos conceptos sean cada vez más familiares, pero hay aspectos de los que un jugador aficionado al póker puede oír hablar y no poder ni siquiera intuir su significado.

Es lo que ocurre normalmente cuando se usa la expresión “estar pot committed”, relativamente habitual entre jugadores de póker de nivel avanzado. ¿Qué significa exactamente? ¿Qué clase de jugadores lo dicen? Te lo contamos.

¿Qué significa estar “pot committed” en póker?

Entendemos por “pot commitment” el compromiso con el bote de la partida. Por sí solo el concepto no es muy revelador, así que pongámonos en contexto: imaginemos que estamos viendo disputarse una ronda de póker, uno de los jugadores al llegar a una de las rondas finales dice que “está pot committed” y pierde. ¿Qué ha pasado ahí exactamente?

Una de las justificaciones más comunes para las decisiones sospechosas en el póquer es que los jugadores afirmen que estaban “pot commitment” en una mano cuando en realidad no lo estaban. Es un concepto que muchos creen entender, pero a veces lo aplican mal o se equivocan. Pero vale la pena aprenderlo, especialmente cuando se juegan juegos de «grandes apuestas» como Hold’em sin límite y Omaha con límite de bote, en los que las apuestas en calles sucesivas pueden transformar rápidamente una pequeña escaramuza en un gran tumulto.

El punto de no retorno

En términos generales, estar “pot commitment” significa haber llegado a un punto en una mano de póquer en el que retirarse ante cualquier apuesta o aumento se ha convertido en una jugada incorrecta. Tal situación está determinada por las probabilidades del bote y cómo esas probabilidades se comparan con sus posibilidades de ganar una mano.

No es exactamente lo mismo, pero estar “pot commitment” a veces se compara con llegar a una especie de «punto de no retorno», como podría surgir en otros contextos.

En el póquer, los jugadores a veces se describen erróneamente a sí mismos como “pot commitment” como una justificación para ir hasta el final con una mano cuando en realidad no tenían que hacerlo. Apostar fichas al principio de una mano a veces hace que sea más difícil para algunos jugadores retirarse más tarde y conceder la pérdida de las fichas que han apostado. Por lo tanto, cualquier apuesta, aumento o igualación que hagan se convierte en una justificación para comprometerse a luchar por un bote hasta el final…

Cuando un jugador dice que está pot committed, en realidad quiere decir que sus odds son mayores apostando por el bote que por la jugada del momento. Eso quiere decir que el juego del rival está más centrado pensando en el bote que en una mano concreta, lo que es síntoma de perspectiva. Pero no hay que confundir la perspectiva con la incapacidad para dar con la tecla de una buena estrategia.

Al hablar del pot commitment, irremediablemente tenemos que hablar de nuevo de las odds. El compromiso con el bote nace de un cálculo de odds. Evidentemente, si los cálculos que haga un jugador le dan como dato que le conviene más centrar su juego en el bote que en una jugada concreta, su juego va a centrarse en el premio gordo, dejándose batir si le compensa en una jugada aislada. Centrarse en ganar el bote y no ganar a un contrincante puede ser la diferencia entre poder llevarse la victoria y el bote a casa o no hacerlo.

Ahora bien, hay que entender para qué sirven en realidad las odds en un caso de pot commitment. Si un jugador dice que está comprometido con el bote, es que sus pot odds son mayores que las del rival. En ese caso, en vez de hacer fold, el jugador puede decir que está pot committed y acaba apostando el resto de su stack en el bote. Eso obliga al rival a mostrar sus cartas.

Pero, si nuestras odds son inferiores al 33%, no es para nada conveniente declararse pot committed. De hecho, con unas pot odds inferiores a ese porcentaje, es mucho más rentable retirarse de la mano. Si no, perderemos nuestra última apuesta y todas las oportunidades de vencer.

Quizá te preguntes si tiene algo que ver el pot commitment con lo que se llama “chips commitment”. Hay jugadores que confunden el hecho de estar pot committed con apostar todo o casi todo su stack. En realidad, no tiene nada que ver.

Estar pot committed en realidad está relacionado con las probabilidades de salir airosos y ganar el bote con nuestro último stack, que es una cantidad diferente de la que comprometimos para ganar el bote. ¿Pueden coincidir las dos cosas? Sí, pero hay que entender la diferencia porque no son acciones idénticas: no estamos obligados o comprometidos solamente por haber apostado gran parte de nuestro stack, eso debes tenerlo claro.

Otros aspectos a tener en cuenta sobre el pot commitment

Ahora que tenemos claro de qué va el pot commitment, ¿qué deberíamos hacer si nos encontramos con un jugador que se declara pot committed? ¿Cómo reaccionamos en esos casos? Vamos a darte una serie de pautas para que puedas gestionarlo de la mejor manera posible:

  • Para empezar, debes fiarte del todo de tus conocimientos matemáticos. Tienes que saber cuándo estás pot committed o cuándo las odds te están dando la oportunidad de retirarte de la mano.
  • Apostar buena parte de tu stack no te convierte en pot committed, esto es algo que debes recordar constantemente para no hacerte un lío durante la partida.
  • Dar coba a un bote para engrosarlo teniendo una mala mano nunca es una buena idea. Intenta evitarlo.
  • Para calcular tus odds, es crucial que clasifiques a tu oponente desde el preflop para elaborar tu estrategia y calcular tus odds, algo que es recomendable que hagas siempre, pero a la hora de jugar con pot commitment, todavía más.
  • Llegar al pot commitment para muchos es alcanzar un punto de no retorno, pero cuidado: retirarse de la mano sigue siendo una opción.
  • En algunos torneos y cash games, puede ser más conveniente acumular un stack grande por la flexibilidad que eso da. Un stack pequeño puede limitar más tus opciones.

Por último, no olvides comprometerte solo cuando tengas posibilidades reales. De ahí que tus cálculos de odds tengan que ser buenos. Puedes empeñarte en comprometerte con el bote o usar ese compromiso como excusa para jugar de manera imprudente una y otra vez, algo que debes evitar.