Los jugadores de una partida de póker son clasificados antes o después por el resto de rivales, que analiza sus tells con tal de averiguar cómo enfocan su juego y evitar movimientos sorpresa que les pongan en apuros.
En esencia, el estilo de juego tanto de los jugadores aficionados como de los de nivel más avanzado se clasifica en TAG o LAG, acrónimos muy empleados para designar el tipo de jugador que se es, sobre todo, en una partida de cash.
TAG y LAG son las siglas de tight-aggressive y loose-aggressive. Identificar las semejanzas y diferencias de ambos es vital para saber a ciencia cierta contra qué clase de rival estás jugando.
Jugadores TAG: cómo identificarlos

Empecemos por los TAG. El perfil psicológico de un jugador de póker es un mundo riquísimo en matices y, por tanto, tendrás que conocer un poco la psique del rival para establecer vínculos que te permitan desarrollar ese germen y convertirlo en una intuición.
Los tells te serán elementales a la hora de analizar a los jugadores; su estudio, combinado con todos los datos que extraigas al observar su juego, te permitirán contar con unas predicciones muy interesantes para averiguar si te estás enfrentando a un tipo de jugador de póker más LAG o TAG.
Los tight-aggressive son jugadores que se caracterizan por:
- Ser muy selectivos con las manos preflop.
- Reducir su rango en las resubidas.
- Siempre tienen bajo control el bote.
- Mantener una actitud de provocación
- Entrar a los botes haciendo raise preflop, y no call.
- Tener tendencia a hacer 3-bet y no cold-call cuando han abierto la mano antes que ellos.
Son jugadores con iniciativa, selectivos pero agresivos, con un marcado carácter de decisión desde su primera jugada preflop. Son jugadores fuertes que despiertan temor en calles tardías, porque cuando llegan al showdown, lo hacen casi siempre con una mano muy fuerte.
En el preflop son jugadores que hay que temer, porque cuando van, van hasta el final, síntoma de que tienen una buena mano.
Tienden a saber jugar muy bien los suited connectors, porque encajan bien en su estilo de juego, sobre todo en algunos flops. Es aquí donde más tienes que poner el ojo, porque es en el flop donde un TAG decidirá si vale la pena apostar y pasar al turn o hacer fold.
Los jugadores TAG tienen una cosa, y es que sus faroles tienden a perjudicarles. Aunque cuando un TAG va hasta el final es que casi siempre tiene una buena mano, no es ajeno a los faroles, pero si hace un bluff y es descubierto, toda la mesa le perderá el respeto, porque cuando vuelva a aparentar fortaleza ya habrá quedado el precedente del engaño y es posible que esté intentando de nuevo ir con unas cartas no tan buenas.
Si echamos mano de los softwares de póker, podemos extraer datos muy interesantes sobre los jugadores TAG.
- Su VPIP será del 10% – 18% en mesas de póker full ring. En 6-max será algo más alto, entre el 15% y el 25%.
- Su tasa de PFR (preflop raise) suele oscilar entre el 20% y el 30%. Si supera el umbral del 30% ya no hablamos de TAG, sino de un maniac o de un fish que no sabe muy bien lo que está haciendo.
Jugadores LAG: ¿cómo enfocan sus movimientos?
El juego de los loose-aggressive es algo distinto. Estamos hablando de un tipo de jugador que tiene tendencia a jugar muchas manos preflop, y casi todas de manera agresiva. Es decir, dispara más veces intentando acertar, al contrario que el TAG, que se pasa más tiempo afinando su puntería, pero cuando dispara, casi siempre acierta.
Como siempre, ese plus de agresividad y esa menor selección de manos lleva a los LAGs a tomar más riesgos y ser menos eficaces, pero no hablamos de malos jugadores. De hecho, un proyecto con potencial en manos de un LAG es una condena casi segura para el resto, dado que su juego no les dará tregua.
Si nos fijamos en los datos, podemos reconocer a un jugador LAG por las siguientes características:
- Tiene un VPIP que puede alcanzar el 35%. A veces, la frontera entre los TAG y los LAG es difusa, porque un VPIP que se sitúe en torno al 30% pero no vaya más allá puede ser considerado un LAG conservador, o un TAG demasiado dado al riesgo.
- La tasa de raises preflop se mueve siempre en una horquilla entre el 24% y el 30%. Del 20% al 23% hablaríamos de un TAG aventurero, y los porcentajes inferiores nos indicarían cierto conservadurismo que no casaría con el estilo de juego de los LAG.
Algo muy característico de los jugadores LAG es que siempre buscan forzar la retirada del resto, de ahí su estilo extremadamente agresivo que, sin ser maniac, sí roza a veces lo obsceno.
Una buena estrategia para enfrenarnos a un LAG es camuflar nuestro juego mediante la ejecución aleatoria de movimientos incoherentes que no nos perjudiquen. Eso hará que nuestro juego sea mucho más opaco, sembrando la duda en el LAG. Aunque puede que esto acabe por no funcionar, dada su extrema agresividad que en ocasiones emplean.
Y es que muchos LAG parece que no conocen el botón FOLD. Los que juegan todas las manos y apuestan siempre fuerte son los que llamamos “maniac”, jugadores que pretenden arrasar de frente con todo a base de subidas, resubidas y faroles.
TAG vs LAG: diferencias principales

Si tuviéramos que hacer un esquema a modo de resumen para asimilar las diferencias entre un tight-aggressive y un loose-aggressive, nos quedaría así, en base al perfil de los jugadores de póker a los que nos hemos enfrentado desde que empezamos a disfrutar del póker online:
- Un TAG sabe qué manos jugar. Un LAG juega casi todas las manos.
- Un jugador TAG siempre tiene el bote bajo control. Los LAG ni siquiera se lo plantean: su objetivo es hacer dinero.
- Los TAG 3-betean si abren mano por delante de ellos, pero intercalan cold-calls. Los LAG basan su juego en las resubidas constantes.
- Los tight-aggressive tienden a reducir su rango cuando hay resubidas; los loose-aggressive, no.
- Un TAG es más difícil de batir en el showdown que un LAG, porque el primero siempre llega con manos fuertes, y el segundo toma más riesgos pero no siempre lo consigue.
- SI un TAG hace una apuesta fuerte postflop, llevará una mano fuerte. Una apuesta potente postflop de un LAG puede ser un bluff o semi-bluff, un terreno donde no queremos meternos. El resultado es el mismo: nos fuerza a foldear si no estamos muy, muy seguros de nuestra mano.