Si estás un poco familiarizado con el póker, sabrás que existen distintas variantes de juego en función de la zona del mundo donde se juegue y de la modalidad predominante en la región. Entre las más populares se encuentra el Omaha Hold’em, predominante tiempo atrás en Europa, y el Póker Chino, cuya dinámica se basa más en los puntos que en las manos. Pero la reina por excelencia es la variante Texas Hold’em, muy popular a día de hoy en todo el mundo y la utilizada tanto en partidas informales como en series de torneos mundiales.

Reglas de póker en la modalidad Texas Hold’em

Partidas amistosas, campeonatos mundiales, partidas en línea… El Texas Hold’em ha sido el tipo de póker más popular desde hace varias décadas. Sus reglas son muy sencillas, y se basan en cuatro acciones básicas.

Primero, a cada jugador se le reparten dos cartas. Solo las podrá ver el jugador al que han sido dadas. Acto seguido, el croupier repartirá cinco cartas en tres jugadas: tres a la vez (flop), después añadirá una (turn) y una ronda después incorporará otra (river). Estas cinco cartas podrán ser usadas por todos los jugadores para ligar la mejor mano.

En los momentos previos y posteriores a la revelación de cada una de las cartas, los jugadores tienen su turno para apostar. Cada jugador que quiera permanecer en la mano y ver la siguiente carta, tendrá que añadir, mínimo, la misma cantidad de fichas al bote. La premisa es simple: la mejor mano gana.

Aunque los fundamentos son sencillos y todas las partidas de póker de Texas Hold’em se rigen por estos principios, se puede jugar de muchas maneras diferentes. Hay gran cantidad de estrategias distintas que se pueden aplicar para engañar al rival o descubrir el juego del contrincante, así como multitud de matices en las jugadas que diferencian a los jugadores buenos de los legendarios.

Dentro de la modalidad del Texas Hold’em hay una serie de variantes que definen el tipo de juego y las estrategias a utilizar para conseguir la mejor mano. Las más conocidas son Texas Hold’em con límite, Texas Hold’em sin límite, Texas Hold’em Pot Limit y Texas Hold’em mixto.

En la modalidad con límite se establece un límite en la apuesta por cada ronda, algo que desaparece en la variante sin límite, que permite apostar a los jugadores cualquier cantidad mientras tengan fichas disponibles. En Pot Limit cada jugador puede apostar cualquier cantidad, con el límite que defina el propio bote, y en la variante mixta se juegan varias rondas, tanto con límite como sin límite, alternándolas.

Texas Hold’em con límite

En esta modalidad, las apuestas se realizan dentro del límite estipulado. Antes del flop y durante el mismo, cada apuesta y aumento de la misma deben ser idénticos a la ciega grande. Durante el turn y el river, todas las apuestas y subidas multiplican su valor por dos. Al haber límite, se permiten hasta cuatro apuestas máximo por jugador, incluyendo la subida, la resubida y el cap, la apuesta final.

Texas Hold’em sin límite

Aquí la apuesta mínima es igual a la ciega grande, pero la diferencia está en que en todo momento los jugadores son libres de apostar todas sus fichas. La apuesta y subida mínima aquí debe ser, como mínimo, igual a la efectuada en la jugada anterior de la misma ronda. Es decir, si el jugador que habla primero apuesta 20 euros, el siguiente jugador debe, como poco, igualar el incremento a esa cantidad para continuar.

Texas Hold’em Pot Limit

Aquí la apuesta mínima es igual a la ciega grande, pero los jugadores pueden apostar, en cualquier momento, lo que haya en ese instante en el bote. Los incrementos mínimos deben, por lo menos, igualar la cantidad del jugador que ha empezado a hablar y solo está como límite la cantidad que define el bote. Además, en esta variante no hay límite en cuanto a subidas permitidas, lo que lo hace mucho más interesante.

Texas Hold’em Mixto

Se van alternando las rondas con y sin límite, lo que exige una gran versatilidad a los jugadores. Normalmente, las ciegas suben cuando el juego pasa de ser sin límite a tenerlo, con el fin de garantizar que se mantiene un bote más o menos constante. Eso sí, es preciso mantener las reglas en cuanto a incrementos y apuestas en función de la modalidad de la ronda en curso.

Conceptos básicos del Texas Hold’em

No son exclusivos del Texas Hold’em, pero sí conviene tener presentes los siguientes conceptos para aprender a manejarse con soltura en una partida de póker, ya que algunos de estos términos tienen una incidencia enorme en el devenir de la partida.

Las ciegas. Antes de que la partida empiece, el jugador sentado después del repartidor tiene que apostar una cantidad. Esta es la ciega pequeña. El jugador que ocupa el puesto siguiente es la ciega grande, que habitualmente apuesta el doble que la ciega pequeña. Las ciegas pueden variar en función de la variante de póker que se juegue y las reglas de límite fijadas.

Por ejemplo, en las partidas con límite, la ciega grande es una apuesta pequeña, y la ciega pequeña equivale a la mitad de la ciega grande, pero no siempre tiene por qué ser así. De hecho, en las partidas Pot Limit y en algunas sin límite, las cantidades se refieren al tamaño de las ciegas, por lo que no hay que confundirse para llevar los cálculos correctos.

El preflop. Cuando ya han visto sus cartas, los jugadores tienen la opción de jugar su mano igualando o subiendo la ciega grande. Todo empieza a la izquierda de la ciega grande, que es la que se suele llamar “la apuesta en vivo” de la ronda. El jugador puede elegir entre igualar la apuesta, subirla o retirarse. Tras decidir, el juego prosigue en el sentido de las agujas del reloj.

El flop. El reparto de las tres cartas comunitarias en la mesa boca arriba se le conoce como flop. Todos los jugadores pueden usarlas para ligar la mejor mano y siguiendo unas reglas de apuesta muy similares a las del preflop. En caso de que ningún jugador haya apostado, es posible pasar y ceder el turno al siguiente jugador, siempre siguiendo el sentido de las agujas del reloj.

El turn. Se pasa al turn cuando las apuestas del flop han concluido. El turn es la cuarta carta comunitaria que se añade a las otras tres, pudiendo usarlas para ligar la mejor mano previa apuesta. Los jugadores que se han retirado durante el flop quedan descartados.

El river. Se le conoce como “river” a la última carta que el croupier reparte y añade a las comunitarias. Se aplican las mismas normas de apuestas que durante el flop y el turn. Tras la ronda de apuestas, los jugadores pasan al showdown, el duelo final, donde se destapan las cartas y se descubre al jugador con la mejor mano.

El showdown. El momento decisivo. Se produce cuando han finalizado las apuestas del river y se descubren las cartas. La dinámica es simple: se sigue el turno en el sentido de las agujas del reloj y cada jugador puede usar las cinco cartas comunitarias para ligar la mejor mano posible. El top, una escalera de color de cinco cartas, la mano más alta. El bote va a parar al que consigue ligar la mejor mano con las cinco cartas comunitarias.