Como seguro te habrás dado cuenta, en póker existe un término para todo. Término que suele proceder del inglés y que se van conociendo conforme uno va adquiriendo experiencia. Es algo importante ir ampliando el glosario que manejas, será señal de que estás empezando a especializarte y a conocer más aristas del póker.
En este artículo vamos a centrarnos en la figura del bumhunter. Un bumhunter, o bumhunteador en póker, hace alusión a ese tipo de jugador que solamente considera la opción de tomar asiento en una mesa de cash online si hay un jugador débil. Se niega en rotundo a jugar contra otro tipo de jugador, y cuando no encuentra pececillos, tiende a permanecer fuera de las manos y retirarse.
¿Hasta dónde llega el papel de un bumhunter en una partida de póker? ¿Cómo es su juego? ¿Se les puede reconocer? Te contamos todo lo que has de saber sobre este tipo específico de jugadores.
Qué es el bumhunting en póker

Llamamos “bunhunting” a la práctica basada en jugar solamente contra jugadores débiles. El bumhunt consiste en enfrentarse exclusivamente a jugadores débiles, pececillos que acaban de llegar y todavía están familiarizándose con el póker, o aquellos que apenas tienen tablas para enfrentarse a jugadores de más alto nivel.
Los bumhunters suelen ser jugadores pacientes. Si se unen a una mesa de cash online heads-up y no hay jugadores débiles, se esperan a que llegue uno para empezar a jugar. Identificarlos cuando tú no eres el jugador débil te ofrece una ventaja estratégica, dado que te permite identificar a la vez al jugador débil de la mesa y hacer que la atención del bumhunter se aleje de ti.
Esto lo puedes aprovechar si el bumhunter ha conseguido desplumar a varios jugadores débiles y tiene un buen montante de fichas en su poder, aunque solo podrás hacerlo cuando el bumhunter entre en el juego, que será cuando haya un jugador débil en la mano.
En español, al bumhunting se le conoce como “la caza de vagos”, algo que se ha convertido en un problema en algunas plataformas, que se han convertido en verdaderos nidos de bumhunters.
Si bien el bumhunting como tal no es una práctica deshonesta, practicada en masa puede neutralizar el componente competitivo y equitativo del juego. Si buena parte de las mesas de cash dejan de ser un escenario para disfrutar del póker y pasan a convertirse en emboscadas para novatos, es necesario aplicar una remodelación a la plataforma, dado que los jugadores más débiles también tienen derecho a disfrutar del póker pese a su escaso nivel de experiencia.
Cómo actúa un bumhunter

El proceder de un bumhunter en póker es casi siempre el mismo. Se une a una mesa de cash, empieza a estudiar a los jugadores y trata de identificar si existe un jugador notablemente más débil que el resto. Si lo localiza, jugará la mano e irá a por él, porque considera que tiene muchas probabilidades de ganar dinero contra él. Si no, se retirará de la mano o, si está esperando demasiado tiempo o es impaciente, se retirará de la mesa.
El juego de un bumhunteador en póker es difícil de predecir, pero normalmente se trata de jugadores que optan por una táctica tight. Dado que piensan que tienen muchas probabilidades de vencer al rival que consideran débil, tienden a no sobreactuar.
Sin embargo, sí puede suceder que un bumhunter demuestre impaciencia o una agresividad exagerada si no tiene cuidado con sus tells o no se ha molestado en trabajar para disimularlos.
Pros y contras de ser un bumhunter

Aunque para muchos el debate sigue abierto en cuanto a lo ético que puede resultar ser un bumhunter, precisamente por enfrentarse solo a jugadores débiles y de más bajo nivel, es evidente que esta práctica tiene sus ventajas e inconvenientes.
Ventajas de practicar el bumhunting
- Te asegura ganancias recurrentes.
- Te permite jugar reduciendo riesgos y no sobreactuando.
- No te hará falta estudiar sus tells, y tu estrategia podrá ser mucho más conservadora.
Inconvenientes de ser un bumhunter
- Te cierras la puerta a enfrentarte a rivales de tu nivel con los que puedes tener posibilidades de ganar.
- Limitas tu umbral de aprendizaje, ya que ir a por los jugadores débiles es la opción “cómoda”.
- Serás muy fácil de calar, y todos radiografiarán tu juego.
- Puedes estar esperando mucho rato a que aparezca un jugador débil, si la mesa no es propicia.
- Solo podrás exprimir al mismo jugador unas pocas veces, antes de que se dé cuenta de que contigo no tiene ninguna posibilidad y evite enfrentarse a ti.
- Puedes dar mala impresión en la mesa, al enfrentarte solo a jugadores que están por debajo de tu nivel.