El póker es uno de los juegos más emblemáticos del sector del entretenimiento. El boom de los casinos online catapultó su popularidad, particularmente durante la última década atravesada por las innovaciones digitales y la hiperconectividad. La oferta de póker es un clásico en las salas de juego físicas y virtuales, pero el póker acarrea una larga historia que se nutre de su paso por diversas culturas.

Su origen se remonta al siglo XV, cuando el juego transcurría como parte del encuentro entre aventureros, comerciantes y soldados. El fervor por el azar ya pisaba fuerte durante aquellas épocas, un rasgo social que pareciera permanecer intacto. Pero el póker ha ido adaptándose a nuevas realidades y costumbres, su consumo ha cambiado luego de haber sido incorporado por la enorme industria del juego online.

Su expansiva popularidad condujo a que hoy en día los aficionados se entrenen para jugar en torneos en línea de reputación internacional. De hecho, en España Hacienda reconoce a los jugadores de póker como deportistas y, por lo tanto, estos deben responder al pago de impuestos. Dicho reconocimiento fue un salto significativo en la historia del póker que comenzó como un mero juego de naipes.

 

El origen

Aunque no se conoce con exactitud el año en que nació el póker, los historiadores coinciden en que surgió hace más de mil años en Persia bajo el nombre de as nas; un juego distinto al póker que conocemos, pero que sostenía algunas similitudes claves como la posibilidad de engañar al resto de los participantes de la mesa. Al igual que en el póker actual se buscaba no inmutar la gestualidad de la cara para pasar inadvertido y ganar las partidas. 

Eran tiempos de cruzadas y conquistas, de largos viajes y aventuras. Los soldados y comerciantes encontraban en los naipes un método de escape para el entretenimiento. Así fue como el as nas persa desembarcó en tierras europeas y mutó hacia diferentes nombres. El juego se popularizó en países como Italia y España, en Francia se lo comenzaría a identificar como poque y en Alemania como poche; nombres directamente ligados a conceptos como alardeo o estafa. 

No fue hasta que cruzó el continente europeo y llegó a los Estados Unidos que el póker obtuvo su nombre moderno. Durante los primeros años del siglo XIX todavía se lo conocía bajo la denominación francesa, pero en 1834 el estadounidense Jonathan H. Green patentó el juego como póker y estableció las reglas que todavía rigen al día de hoy. Para 1850 pasaría a ser el juego nacional obteniendo una visibilidad que dispararía la afición nuevamente en Europa, esta vez de la mano de la Reina Victoria de Inglaterra.

La aceptación de la corona británica consolidó la popularidad del póker como un fenómeno internacional. Los juegos de azar se reunieron bajo los techos de los recintos de casino, abriendo las puertas para el desarrollo de una industria que todavía no vislumbraba su gran potencial económico. Entre todas las propuestas de juegos de azar el póker ha sido, y continúa siendo, el juego de naipes más afamado del mundo.

 

El salto al póker online y su nuevo carácter profesional

Durante siglos el póker ha sobrevivido a las distintas transformaciones sociales, pero sin dudas el salto más importante se dio con el advenimiento de la era digital. Los casinos online desplegaron el abanico de mesas de póker virtual aptas para jugadores de distintos niveles con variantes novedosas como el stud poker. Los expertos encontraron un nuevo escenario para entretenerse, pero, sobre todo, dieron con un campo más cómodo y eficaz al que aferrarse para obtener ganancias. 

Las autoridades españolas comenzaron a echar un ojo al póker online y decidieron, finalmente, incluirlo en la categoría de deportes profesionales. El viraje del póker al ámbito deportivo fue una maniobra directa del gobierno para obtener mayores recaudaciones fiscales. La medida fue criticada por varios sectores de la industria e impulsó los casos de exilio de jugadores expertos hacia países con regulaciones impositivas más favorables.

La recategorización del póker es consecuencia del auge del póker digital. Según el 1er informe trimestral 2024 de la DGOJ (Dirección General de Ordenación del Juego) el póker obtuvo un crecimiento del 11,98% comparativamente al trimestre anterior y un 3,99% respecto al mismo trimestre del año 2023. Las tasas de variación anual son positivas y la proyección para el resto del año es optimista. 

A pesar de la polémica, el reconocimiento del póker como deporte mental es una buena noticia para los aficionados del rubro. Los organizadores de torneos han encontrado mayor libertad legal para incentivar la participación. Asimismo, se han creado escuelas para aprender todo lo concerniente a sus estrategias, confirmando al póker como un juego/deporte que requiere de habilidades que trascienden el azar.