Si has hecho un repaso por las manos más importantes de póker o te has interesado por ahondar un poco más en los fundamentos estratégicos del póker, seguro que has oído hablar del bluff catcher, una jugada muy conocida que sirve para hacer lo que literalmente dice su nombre: coger a un farol. Pero, ¿cuál es el verdadero significado de un bluff catcher? ¿Cuándo vale la pena ejecutarlo? Te contamos todo lo que necesitas saber acerca de los bluff catcher en póker.

Pillando al farol

De la traducción literal poco se puede suponer, porque lo deja bien claro: un bluff catcher es una mano que se juega para atrapar a un farol. No tiene por qué ser una mano demasiado buena. De hecho, puede ser una mano bastante mala, pero mientras descubra al farol cumplirá su cometido.

Normalmente, un bluff catcher en póker se realiza cuando un farol ha sido descubierto. No obstante, los jugadores menos avezados o los que vayan de farol y tengan más experiencia pueden provocar que alguien se precipite y que trate de descubrir a un farol que en realidad no lo era (en la cultura popular esto se ha utilizado para dar forma a escenas en la ficción, como la derrota de Bond en Casino Royale, cuando Le Chiffre fuerza a Bond a descubrir su farol cuando, en realidad, tenía una buena mano). Pero películas aparte, vamos a centrarnos en lo que supone realmente ejecutar un bluff catcher en una partida.

Cómo saber cuándo hacer un bluff catcher

En el póker todo depende de la información de la que se disponga y de cómo se interpreten ciertas señales o hechos durante la partida. Así, un bluff catcher es una mano que solo debe ejecutarse cuando se está muy seguro de que un jugador va de farol y que no tiene nada. No obstante, el peligro que se corre es que el farol tenga un golpe de suerte con la última carta o que realmente haya sido todo una provocación orquestada.

Esto hace que sea necesario estudiar muy bien a los rivales y, dado que todo se basa en la percepción, es vital tener la suficiente experiencia como para arriesgarse a atrapar a un farol.

El verdadero significado de un bluff catcher es una mano que, en realidad, está detrás e todo el rango de valor de apuestas del rival. Es una mano que no funciona con predominancia de jugadores tight, ya que su excesivo conservadurismo les impide llevar demasiado lejos cualquier farol y, por tanto, hacen de esta jugada algo inviable.

Es elemental tener presente que ir de farol es un arte y que no todos los jugadores saben hacerlo bien. En este post tienes todos los detalles acerca de cómo ir de farol en una partida de póker, y te ayudarán a entender cuál es el verdadero significado de un bluff catcher en una partida.

Consideraciones acerca del bluff catcher

Para que un bluff catcher tenga éxito, hay que estudiar una serie de aspectos antes de aventurarse. Para empezar, hay que saber cuándo las cartas que se tienen pueden dar forma a un bluff catcher. Además, esta mano solo es rentable durante el river, ya que en el resto de fases de la partida esta quedará anulada.

Los más osados podrían intentar hacer un bluff catcher en el turn si quisieran, pero esto expone al jugador a tener que volver a aceptar otra apuesta en el river, lo que supone tener que realizar un esfuerzo extra en cuanto a fichas sin tener ninguna garantía de victoria. Por ese motivo un bluff catcher en el turn suele ser descartado.

Un buen bluff catcher provoca el fin de la acción, es decir, impide que ninguno de los jugadores pueda hablar una vez es lanzado, deteniendo las apuestas, algo que no siempre ocurre. El margen de exposición es muy alto, por lo que hay que estar seguros de cuándo lanzarlo.

Un bluff catcher en póker no se forma solo: para que una mano acabe siendo un cazafaroles se tienen que dar una serie de variables y no funciona con todo tipo de jugadores. Para que funcione, el rival que lanza un farol y a quien se pretende descubrir tiene que tener una concepción del póker muy específica, debe sentirse cómodo adoptando un perfil agresivo y tiene que ser lo suficientemente osado como para continuar con el farol sin ver el peligro de ser descubierto.

Por ese motivo, es especialmente importante estudiar a los rivales para tratar de entender cuál es su juego. Hay jugadores que directamente se descartan a la hora de identificar los faroles, y otros solo juegan con el resto sin atreverse a más. Por eso es fundamental estudiar a los contrincantes: uno demasiado osado y con un perfil más agresivo tendrá más posibilidades de ir a por un farol que pueda ser descubierto.

Analiza también sus cartas: sabiendo el rango mínimo que tienen sus manos para apostar es la base para tratar de averiguar si sus cartas son peores o mejores. Si las suyas son mejores y tu mano resulta ser peor, podrías tener ante ti un bluff catcher de manual.