Formar parte de un club de póker conlleva la aceptación de una serie de obligaciones. Porque disfrutar de las ventajas que ofrece un club solo es posible si el miembro del club se mantiene activo, y por esa razón el primer requisito que debe cumplir un jugador de póker que forma parte de un club es el de mantenerse activo y aportar a la comunidad.

De lo contrario, se podría poner en tela de juicio la continuidad del miembro en cuestión, y establecer una serie de actuaciones para fomentar el cumplimiento de las obligaciones para con el resto de la comunidad, o detener temporalmente la colaboración con el club de manera forzosa.

Razones que justifican un baneo

La inactividad es el primer motivo por el que los clubs expulsan a sus miembros. Las labores de mantenimiento de una comunidad tan grande como la que soportan los clubs de póker requiere de una serie de recursos que no son gratis, pero que no se cargan a los miembros de la comunidad. No obstante, la comunidad debe responder y hacer lo que se espera de ella: jugar, aportar y hacer crecer el nombre del club con su actividad.

Los miembros que no son muy asiduos a jugar a póker, pero en cambio sí quieren disfrutar de las ventajas que ofrece un club, deben estar atentos a los plazos que cada club maneja para evitar la expulsión.

Son varias las semanas las que se ofrece a cada miembro para conectarse un mínimo de veces y evitar estas medidas drásticas. Además, los clubs deben avisar al jugador que no está cumpliendo con estos plazos antes de llevar a cabo cualquier acción.

Otro de los motivos por los que los clubs de póker pueden expulsar de manera temporal o permanente a uno o varios de sus miembros es por conducta inapropiada. Los juegos online son a veces un parapeto para lanzar toda una serie de improperios e insultos contra otros jugadores por el mero hecho de haber vencido, o por motivos ajenos al juego.

En cualquier caso, esas conductas no se toleran y están muy perseguidas, y se penalizan con desconexiones puntuales o con un ultimátum que ha de acatarse para evitar ser expulsado permanente del club.

Estos castigos pueden afectar a toda la red e impedir que el jugador sancionado vuelva a formar parte de otro club que opera bajo la misma red. Una manera de evitar la intoxicación de la comunidad y fomentar el juego limpio y justo. No hay que olvidar que los clubs sin su comunidad no son nada, y cuidarla es tarea de todos. 

Diferencias entre un baneo temporal y permanente

En función de los hechos que hayan promovido la aplicación de una expulsión, esta podrá ser temporal o permanente. Las expulsiones temporales se aplican normalmente a usuarios que no aportan a la comunidad tanto como se espera, pero cuyo comportamiento cuando sí han jugado ha sido correcto.

En cambio, las expulsiones permanentes pueden aplicarse por:

  • Hacer trampas.
  • Usar programas informáticos no permitidos durante las partidas.
  • Acosar o insultar a otros jugadores.
  • No haber acatado las reprimendas de los administradores.
  • Mostrar un total desacato en las actuaciones de los administradores, o ser reincidente en comportamientos reprobables.

En estos casos, cada situación se estudia de manera individual para tomar la mejor decisión para la comunidad.

Además de una comunidad segura, lo que se pretende conseguir con estos clubs de póker es crear una serie de asociaciones con otros jugadores que permita al grupo crecer y beneficiarse de las ventajas de un tráfico constante, pero primando siempre el juego limpio y persiguiendo tanto las actuaciones punibles de otros usuarios como interrumpiendo la membresía de los usuarios cuyo acceso se ha aprobado, pero que no juegan de manera continua.

Qué ocurre cuando un jugador ha sido expulsado de un club de póker

En el momento un jugador de póker, independientemente de los motivos que hayan motivado su expulsión, se queda fuera de un club, el afectado recibirá una notificación de que el acceso al club ha sido restringido. Es importante conocer, además de las causas que han fundamentado esta decisión, la temporalidad de la expulsión.

En caso de sanciones temporales, el jugador no podrá acceder al club por un periodo determinado (15, 30, 60 o 90 días son los periodos establecidos más comunes, aunque cada club se rige por sus propias normas y los administradores tienen plena potestad para editarlas a su antojo, dentro de los límites que marca la red a la que pertenecen).

Las expulsiones permanentes, por otro lado, son aquellas restricciones que imposibilitan volver a solicitar acceso al jugador bajo un mismo ID. En caso de querer entrar de nuevo al club, deberá ser con otra cuenta creada desde cero, con otros datos y con las estadísticas reiniciadas.

En cualquier caso, para evitar que esto ocurra, es preciso no solo mantenerse activo dentro de la comunidad y seguir aportando, sino también cumplir las pautas de conducta a la hora de interactuar con otros jugadores.