Uno de los fundamentos para saber jugar al póker y empezar a ganar dinero en las mesas de juego es conocer las manos de póker ganadoras y cuál es la clasificación de las jugadas de póker según la jerarquía establecida. Aunque todas las variedades del póker comparten la clasificación tradicional para las manos más altas, las variedades Omaha y Razz recurren al sistema de clasificación para manos bajas Ace to Five, mientras que el Deuce to Seven es el típico utilizado en el 2-7 Single Draw y el 2-7 Triple Draw.

Jugadas de póker: clasificación de las manos altas

Todo aficionado al póker debería manejar al dedillo el orden de las manos de póker para desenvolverse con soltura durante las partidas. Si echamos un vistazo a la lista en orden ascendente, las manos de póker más altas serían la pareja, doble pareja, trío, escalera, color, full house, póker y escalera de color. El orden de las manos de póker más altas queda coronado por la escalera de color, la mano más alta, de la cual hablaremos un poco más adelante.

  • Pareja. Es una de las manos de póker más fáciles de conseguir, y consiste en tener dos cartas del mismo valor junto a tres de valores distintos. Pese a lo que muchos creen, el valor de las cartas acompañantes es muy relevante en esta mano porque es decisivo para el desempate.

Determinadas jugadas de póker se deciden por el valor de las cartas de valor distinto, aunque esto es más común que suceda en las manos de póker más bajas. Por ejemplo, es habitual jugar con las cartas desemparejadas en una pareja o una doble pareja, pero en un póker es más difícil que esto suceda al tratarse de una mano más compleja.

  • Doble pareja. Es la siguiente en la clasificación de jugadas de póker, y se puede conseguir juntando dos cartas del mismo valor dos veces seguidas en la misma mano. Es decir, si tenemos cinco cartas, cuatro deben formar una doble pareja. Ante un empate, la pareja más alta gana, pero en caso de que ambas parejas sean del mismo valor serán las cartas restantes las que decidirán el resultado.
  • Trío. El trío es la siguiente mano de la lista, y se da cuando se juntan tres cartas del mismo valor y dos de un valor distinto. En las partidas que se llevan a cabo con cartas comunitarias es decisivo fijarse en la carta acompañante para desempatar, aunque normalmente es el trío más alto el que deshace el empate.
  • Escalera. Es de las manos de póker más importantes. Se da cuando se juntan cinco cartas consecutivas de la baraja de palos distintos. Por ejemplo: 3-4-5-6-7 combinando diamantes, tréboles y corazones. Es una de las jugadas de póker más versátiles y llamativas, porque en ellas entra en juego el as, que puede ser utilizado tanto en la parte alta de la baraja como en la más baja.

En el póker las manos ganadoras se consiguen a lo largo de la partida y con paciencia, reuniendo las cartas necesarias según el juego va avanzando. Esto es especialmente importante a la hora de no precipitarse y esperar a reunir un as en caso de, por ejemplo, tener cuatro de las cartas más altas de la baraja. Si a nuestros K-Q-J-10 le añadimos un as tendremos un Ace High, la combinación de escalera más alta. Pero también podemos añadirlo junto al 2-3-4-5 y crear un Five High, la escalera de menor valor, pero escalera, al fin y al cabo.

  • Color. Se consigue cuando se reúnen cinco cartas del mismo palo. Es uno de los mejores ejemplos para demostrar que el orden en las manos de póker en ocasiones no es determinante, pudiendo combinar cartas altas y bajas del mismo palo para crear una mano de color.

Como siempre, en estos casos el jugador con la carta más alta ganará si se produce un empate, Si esto no sirve, será el valor del resto de cartas el que determine qué jugador es el ganador de la partida.

Las tres jugadas de póker más espectaculares que prosiguen en la jerarquía son el full house, el póker y la escalera de color. Decimos que tenemos un full house cuando tres cartas del mismo valor y dos cartas de un valor distinto al trío, pero igual entre ellas, forman parte de nuestra mano. El póker se consigue reuniendo cuatro cartas iguales y una diferente, el denominado kicker.

Pero es la escalera de color la que realmente se erige como una de las grandes jugadas de póker. Se consigue reuniendo cinco cartas consecutivas de un mismo palo (6-7-8-9-10 de corazones, por ejemplo). Y todavía se puede ir más allá. En el póker las manos ganadoras pueden reservarse para el final y dar el toque de gracia a los contrincantes, dejándoles sin margen de maniobra y provocando que se confíen hasta el final.

De entre todas las jugadas de póker que pueden dejar con la boca abierta a todo aquel presente durante la partida, la escalera real es la más espectacular. Se encuentra en la posición más alta del ranking que reúne la clasificación de las jugadas de póker, siendo una mano imbatible del todo. La escalera real está compuesta por un as, un rey, una reina, una sota y el diez del mismo palo, quedando tal que así: A-K-Q-J-10.

Para saber hasta qué punto tienen implicaciones en el juego estas manos de póker, lo mejor es ponerlas en práctica durante las partidas. No hay mejor forma de desenvolverse en el póker que tratando de ir un paso más allá, practicando con las jugadas y tratando de batir a rivales reales. Solo así el jugador podrá conocer su verdadero potencial, tratando de vencer a jugadores reales de un nivel parejo al suyo, poniendo en práctica durante la partida de póker las manos ganadoras de esta lista y experimentando con nuevas técnicas para tratar de analizar a los rivales y predecir sus jugadas.