Los juegos de mesa y juegos de cartas son muchos y muy variados. Estos están pensados para el entretenimiento de todos, de hecho, algunos te permiten —incluso— desarrollar increíbles dotes de estrategia e inteligencia que se combinan con el azar. Ejemplo de ello es el juego del póker de dados mentiroso. Este juego de azar y estrategia en un juego que premia la suerte y que se desarrolla mediante la eliminación de los jugadores que van sumando puntos a lo largo de las partidas. El mismo se disputa realizando pequeñas apuestas que lo vuelve más atractivo.

El origen de este juego se remonta a los años 50, cuando era muy frecuente jugar póker mentiroso y a los años 90, fecha en la que fue popularizado por los estudiantes universitarios españoles —todavía a día de hoy siguen realizándose varios torneos universitarios—. Este juego tiene sus diferentes variantes, como es el caso del Kiriki vasco o del mentiroso, aunque ambas son muy parecidas y las dos necesitan una estrategia bien definida para poder ganar a los participantes. Para jugar al póker mentiroso se necesitan un máximo de 8 jugadores y un mínimo de 2. Este juego es muy popular —así mismo— entre los militares del ejército.

A continuación, analizamos todo lo que necesitas para saber cómo se juega al mentiroso con cartas de póker, pero en su versión de dados. Te lo explicamos en este artículo.

¿Qué es el póker de dados mentiroso?

El póker de dados mentiroso, o mentiroso —simplemente—, en uno de los juegos de póker con dados más famosos que existen en España. Este está inspirado en los naipes de la baraja inglesa, con las principales cartas —o cartas de más valor del póker—. Por lo general, la duración de las partidas de póker mentiroso suele ser de 15 a 30 minutos, dependiendo de la cantidad de jugadores que participen en el juego —entre 2 y 8 jugadores—. Es un juego que requiere unas habilidades muy elevadas para poder ganar, así como una estrategia impecable, aunque no por ello significa que sea difícil de jugar. Su dificultad, a nivel general, es media.

¿Cómo se juega al mentiroso con cartas de póker en versión de dados?

Este juego consta con un total de 5 dados con 6 caras cada una, que tienen que ver con las cartas de póker de mayor valor: As, K, Q, J, 10 y 9. Para jugar al póker mentiroso, o póker de dados mentiroso, se debe tener en cuenta el valor y no el palo, ya que los dados son idénticos —por lo que también puede ser jugado con dados de valor numérico—. Este juego se desarrolla mediante apuestas y eliminaciones, hasta alcanzar el total de 9 puntos. Los puntos los suma cada jugador al perder una partida —cuando alcanza la cifra de 9 es eliminado—. El ganador o ganadora de este juego es aquel que consigue vencer en el duelo final. Para saber cómo se juega al mentiroso con cartas de póker en su versión de dados es necesario saber cuáles son las combinaciones propias del póker y compararlas unas con otras continuamente. Estas son:

  • Repóker: Esta combinación es la que mayor valor tiene. La misma está formada por cinco valores idénticos en los cinco dados. En caso de empate, ganan los de mayor valor en la escala del póker tradicional.
  • Póker: Combinación de 4 dados iguales y uno diferente. Los dados de mayor valor ganan a los de menor. En caso de una combinación de cuatro igual, gana el dado sobrante de mayor valor.
  • Full: Tres dados iguales y dos dados iguales.
  • Trío: Tres dados son iguales y el resto de diferente valor.
  • Doble pareja: Cuatro de los cinco dados están emparejados, de dos a dos.
  • Pareja: La combinación solo tiene una pareja, el resto de dados son distintos entre sí.

Reglas del póker de dados mentiroso

Las reglas del póker de dados mentiroso son muy sencillas. Para empezar la ronda un jugador (jugador 1) debe lanzar los cinco dados. Estos pueden ser lanzados todos a la vez, en grupos o de uno en uno.

Los dados pueden ser arrojados para que sean vistos por el resto de jugadores o para que queden ocultos dentro de un cubilete. Ahora bien, nunca un dado puede ser lanzado varias veces y al menos dos de ellos deben quedarse descubiertos. Lo más habitual es que el jugador arroje dos o tres dados y que los compruebe sin revelar el resultado. En base a este, el jugador decidirá si quiere que los siguientes se vean o queden ocultos también —todo depende de la estrategia que vaya a llevarse a cabo—. También puede revelar los dados lanzados y ocultar los restantes en el cubilete. Después —teniendo en cuenta los dados ocultos y los dados visibles— debe observar qué tipo de jugada tiene. Estas van en función de las combinaciones explicadas en el punto anterior.

Lo siguiente que hay que hacer es pasarle la jugada al siguiente jugador (jugador 2). El primero le indica la combinación que tiene y el segundo jugador debe decidir si se la cree o no. Si no se cree la jugada, debe levantar el cubilete. En caso de que sea verdad, el jugador 2 pierda —por lo que suma un punto de nueve—. En caso de que la mentira sea destapada, pierde el jugador 1. En ambos casos, la siguiente jugada la iniciará el jugador que quede a la derecha del que ha perdido.

Ahora bien, si el jugador considera que es verdad, entonces lo que debe hacer es comprobar la combinación en secreto y ver si acertó o se equivocó. En cualquier caso, el jugador 2 tendrá que lanzar los dados buscando una combinación superior a la que el creyó que era verdadera —independientemente de que realmente lo fuera o no—. También podrá dejar los dados que quiera sin tocar y buscar cambiar el resto de dados para superar la combinación. Se le permite hacer hasta dos tiros adicionales con todos o cualquiera de los cinco dados antes de proponer su juego de más valor, cambiando los dados de la combinación anterior que no le interesen, por ejemplo, o cambiándolos todos.

La dinámica que mueve este juego es que, aunque algún jugador no quiera farolear, al final se verá obligado a hacerlo por tener que obtener una jugada superior a la anterior. Ello hace que las rondas no se alarguen indefinidamente.