A día de hoy existen multitud de jugadores profesionales de póker y todos juegan a un gran nivel. No por nada han llegado hasta donde están, claro.

Pero algunos han sido algo más que buenos jugadores y han pasado a convertirse en leyendas vivas de este juego, ganando multitud de campeonatos internacionales y pasando a engrosar la lista de jugadores de póker profesionales premiados.

A modo de homenaje y con el fin de reunir a algunos de los rostros más conocidos del panorama mundial de póker, hemos elaborado una pequeña lista que recoge a algunos de los mejores jugadores de póker del mundo.

10. Justin Bonomo

A pesar de su juventud, ya que solo tiene 35 años, Justin Bonomo está considerado como uno de los mejores jugadores de póker del mundo. Se estima que su patrimonio en ganancias asciende a casi 50 millones de dólares y ha destacado por su papel en la Super High Roller Bowl, además de en la WSOP, donde se ha llevado tres veces el brazalete.

9. Doyle Brunson

Para muchos ha sido un vanguardista que merece una posición de honor entre los grandes jugadores de siempre, siendo de los mejores jugadores de póker que han poblado las mesas de juego de Estados Unidos y del resto del mundo.

Sin embargo, la realidad es que la posición que ocupa no es representativa de su juego, pero se tienen en cuenta otras variables para llevar a cabo la clasificación. Y es que, durante más de sus 50 años de trayectoria, Doyle Brunson ha ganado más de 10 brazaletes de la WSOP, dos de ellos en Main Events consecutivos (para el recuerdo quedan los años 76 y 77, una década dorada donde coincidieron leyendas del póker americano).

Actualmente está retirado, pero puede presumir de haber sido una de las figuras más influyentes de todos los tiempos y uno de los jugadores de póker con más ganancias en su día, un mérito al alcance de muy pocos.

8. Amarillo Slim

Si hablamos de jugadores legendarios y la época dorada del póker americano, no podemos dejar de hablar de Amarillo Slim, una de las figuras más influyentes de hoy y siempre. Ha sido conocido durante años por sus apuestas fuera de las mesas, los famosos prop bets tan asociados a su figura.

Amarillo Slim forma parte del gran panteón de figuras de póker, posición que comparte con grandes nombres como Chip Reese, Stu Ungar o el propio Doyle Brunson. Murió en 2012 a los 83 años de edad, pero se llevó consigo cuatro brazaletes de la Serie Mundial, incluyendo el campeonato mundial de 1972 y desde el mismo año de su adiós forma parte del Salón de la Fama.

7. Johnny Chan

Aunque hablemos de los mejores jugadores de póker en general, conviene tener en cuenta el contexto en el que se desarrollaron porque la Serie Mundial de Póker no era entonces lo que es ahora.

Aun así, Johnny Chan fue considerado incluso el mejor jugador de póker del mundo en su época dorada, antes del boom de 2003, cuando Chan ganó dos Main Events de la WSOP de manera consecutiva y quedó en otra ocasión en tercera posición.

6. John Juanda

Conocido como “Luckbox”, Juanda, de origen indochino, es uno de los jugadores de póker con más ganancias de su era. Y todo debido a su habilidad innata para leer adecuadamente las partidas. No por nada, John Juanda tiene en su poder cinco brazaletes de la WSOP.

En el año 2015, aceptó formar parte del Salón de la Fama del Póker junto a la también jugadora profesional Jennifer Harman, ganadora en dos ocasiones del brazalete de la Serie Mundial de Póker.

5. Phil Ivey

No solo es uno de los mejores jugadores de póker de la historia reciente, sino que adquirió fama mundial gracias a su reacción espontánea que se produjo durante una partida del show Poker After Dark contra la actriz y también jugadora Jennifer Tilly.

Esta, tras perder la mano, comentó en voz alta su famoso “pensé que tenías reyes”, dejando estupefacta a la mesa, sobre todo a Ivey, que no pudo disimular su sorpresa.

Pero Phil Ivey no solo protagonizó una de las más simpáticas anécdotas que han tenido lugar en las mesas de póker de la historia moderna del juego: es toda una leyenda. Ha ganado nada menos que diez brazaletes de la WSOP, y con 38 años llegó a ser el jugador más joven en alcanzar la barrera del decacampeonato.

Su juego es comedido pero atrevido, lo que le ha valido el aprecio tanto de sus compañeros de juego como del público. Ello, unido a su inconfundible carácter, le ha valido el aprecio de todo el mundo y le ha llevado a ocupar uno de los puestos preferentes en los rankings de los mejores jugadores de póker de todos los tiempos.

4. Michael Mizrachi

Es una de las figuras emergentes que de desarrolló como jugador profesional después del boom de la década del 2000. Gracias a los cinco brazaletes de la WSOP y los dos títulos WPT, se estima que tiene ganancias por valor de casi 20 millones de dólares, siendo uno de los jugadores de póker con más ganancias de toda la comparativa.

3. Erik Seidel

Su carácter le ha valido el apodo en muchas mesas de juego como “el humilde”, en parte por su carácter nada voraz ni creído. Sin embargo, bajo esa capa de humildad se esconde todo un depredador, una leyenda del póker que sabe cómo jugar bien sus cartas y que lleva ganando torneos durante más de 30 años.

2. Phil Hellmuth

Podríamos decir que uno de los mejores jugadores de póker del mundo polariza a los aficionados por su carácter extrovertido y su lenguaje corporal tan acentuado fuera de las mesas. O lo amas o lo odias, no hay término medio, pero fuera de lo que es su carácter, es un jugador extremadamente competitivo y los números lo convierten en el mejor jugador de póker del mundo, con nada menos que una quincena de brazaletes de la WSOP. Eso le ha valido el reconocimiento mundial de toda la afición de póker.

1. Daniel Negreanu

Aunque no ha conseguido tantos brazaletes como Hellmuth, su juego tan equilibrado y su capacidad para no evitar contestar a los rivales de palabra mientras consigue disimular sus verdaderas intenciones lo convierten para muchos en el jugador de póker más completo del mundo.

Además de ser uno de los jugadores de póker con más ganancias desde que empezó a despuntar en los campeonatos mundiales de póker, Daniel Negreanu también ha sido considerado como el mejor jugador de póker del mundo gracias a su cercanía con la afición y con los medios especializados, que no han dudado incluso en interesarse por sus cambios en los hábitos alimenticios.